24.2.05

San Luis: viente años de absolutismo y necedad


"Lo que se repudia es el tratamiento
del
hombre como cosa, el desconocimiento
de su dignidad, el someterlo a la acción
implacable de las fuerzas naturales y
violar lo más íntimo y constitutivo de su ser.
En ello reside su inhumanidad profunda y el
secreto de la oposición y la lucha contra ella,
hoy como ayer y probablemente como
mañana, de todas las almas grandes, de
todos los espíritus libres"
Manuel de Rivacoba y Rivacoba.



La política como expresión de una artesanía de la cosa pública, de una filosofía práctica de la vida institucional, es ajena a la mentalidad social de una gran porción de este país. Nuestra provincia de San Luis, que históricamente fue una de las primeras en enarbolar una revolución cívica y popular en contra del fraude y del régimen que gobernó Argentina hasta 1916, que dio algunos ilustres nombres a la progenie de hombres públicos, desde hace más de veinte años se encuentra sumida en las peores prácticas demagógicas de una familia que representa todo aquello contra lo cual siempre peleó el pueblo de San Luis. La restauración de la democracia en San Luis no tuvo buenos parteros, sino más bien eficientes sepultureros.

Reivindico la política como una manifestación expresionista de las más altas virtudes públicas del ser humano, de aquellas pasiones que hacen a los hombres abandonar sus destinos particulares para encauzarse en la lucha por los principios republicanos y democráticos. Abogar por la justicia en las instituciones de nuestro país debe ser el principal desvelo de quien transita los caminos de la República, porque como enseña John Rawls, la justicia es la nota distintiva y la primera virtud de las instituciones sociales, así como la verdad lo es de los sistemas de pensamiento.

Pero ni Justicia, ni Verdad, son palabras que se hayan usado con sinceridad semántica en esta tierra cuatro veces centenaria. Se ha usufructuado el poder público para provechos partidarios o personales, y el avance totalitario sobre las instituciones llegó al Poder Judicial. Debería ser allí, donde se hallen los más furibundos escollos contra estos intentos absolutistas, sin embargo, el tirano siempre supo urdir intrincados laberintos de clientelismo político y de conciencias arrodilladas.

No quisiera condescender a nombrar a los actores que durante estas dos décadas han sido los responsables de nuestro infortunio, quiero emular a aquellos grandes prohombres de nuestra historia, que defendieron la libertad frente a los tiranos de la época. Sarmiento nombró al de su época, Borges lo llamó 'el Monstruo' en un maravilloso cuento de Bustos Domecq junto a Bioy Casares, otros como Roa Bastos lo develaron tras una memorable ficción novelesca. Otros intelectuales han sido víctimas del paternalismo que el poder impone, y el silencio gana terreno, y los que deberían ser campos de batalla, son apenas campos santos. "Ni con un océano lavarás una sola mancha de sangre intelectual" dijo Lautréamont, y dijo bien.

La coyuntura social me obliga a reflexionar en voz alta. La ignominia y la vergüenza institucional de esta Provincia llaman a todos sus habitantes a no mantenerse al margen del debate de la cosa pública. Esto lo demostró el pueblo de San Luis en sucesivas manifestaciones desde hace algunos meses. Pero hoy otra encrucijada nos obliga a denunciar la inmoralidad del circunstancial gobernante que utiliza el hambre y la miseria de los más débiles para adquirir legitimación pública. La manipulación de nuestros hermanos más necesitados, de quienes fueron excluidos por el mismo gobierno que ahora los usufructúa, es causa suficiente para nuestro desprecio profundo, por ello la cita iniciática de Manuel de Rivacoba a la que me remito. La clara intención de formar un ejército privado con los dineros de la cosa pública se adivina detrás de toda una simbología que asemeja este gobierno provincial con el régimen nazi.

Las semejanzas con el gobierno de George W. Bush son notorias. Su origen espurio lo lleva a realizar las peores locuras para adquirir consenso. Bush se robó las elecciones en Florida en contra del legítimo ganador Al Gore, y su émulo local desoyó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y a toda racionalidad política, instaurándose como tirano de turno. Sus ansias de totalitarismo y absolutismo lo situaron en la surrealista invención de una Municipalidad paralela en la ciudad capitalina. Pero, lo que hoy más nos llama al repudio, es el uso que el gobierno provincial hace de los más pobres, denigrándolos y quitándoles la dignidad, al hacerlos realizar trabajos inútiles y al considerarlos como guardia pretoriana en la Casa de Gobierno, cuando las manifestaciones populares ganan las calles de San Luis.

Está de más hacer un vademécum de las atrocidades del gobierno de los 20 años, la vergüenza pública no conoce prescripciones ni caducidades. La juventud de San Luis no sabe de otra realidad que la que sufrimos, y ese es el dolor más profundo, el que más nos duele en la epidermis de nuestra historia. Y para ellos, la política será sólo esto: un muestrario de miserias humanas varias, una antología del infierno dantesco.

Siempre pensé en la política como en un apostolado, una noble dedicación a los demás. Rescatar este concepto de la política es una asignatura pendiente e indispensable para el futuro de nuestra sociedad sanluiseña. Pero ello no será una tarea fácil, debemos recuperar palmo a palmo cada centímetro de libertad quitado. Por eso quiero cerrar estas líneas con unas palabras de Albert Camus: "Hoy la consigna para todos nosotros no puede ser más que ésta: sin ceder nada en el plano de la justicia, no abandonar nada en el de la libertad. No hay una libertad ideal que no será dada un buen día de golpe". Hay libertades que conquistar, una a una, dolorosamente, y las que tenemos todavía son como etapas, con toda seguridad insuficientes..." Lo que nos lleva inexorablemente a aquella plegaria de los heroicos jóvenes argentinos que realizaron la Reforma Universitaria en 1918: "Los dolores que quedan son las libertades que faltan".-


Matías Bailone

Secretario
Honorable Convención Provincial UCR San Luis


matiasbailone@hotmail.com

No hay comentarios.: